Este tipo de lentes también se utiliza mucho para reducir el efecto de los reflejos de superficies reflectantes como la nieve, la superficie de un lago o el capó de un coche. Esto se consigue a través de un proceso llamado polarización.
La polarización es similar a la forma como una persiana veneciana controla el paso de la luz solar en una ventana. En estos casos, los cristales polarizados impiden que los reflejos lleguen a quien lleva puestas las gafas de sol. El deslumbramiento se elimina porque las ondas de luz horizontales no pueden eludir el filtro polarizado.
Los pescadores y los conductores son los que mejor aprovechan el beneficio de las lentes polarizadas en las gafas de sol. En estos casos, estas lentes evitan la mayor parte de los reflejos horizontales.
Algunos conductores comentan que las lentes polarizadas les causan distorsiones en las pantallas de cristal líquido (LCD) en las que los relojes y otros instrumentos del automóvil aparecen temporalmente ilegibles.
Las lentes polarizadas tampoco ofrecen protección en todos los casos de deslumbramiento. Si el usuario inclina su cabeza más allá de los 45 grados, algunos reflejos de luz entrarán a través de las ranuras y entre las franjas de polarizado y causarán algunos puntos brillantes.
Sin embargo, las lentes polarizadas han llegado a ser realmente populares, pues sus beneficios son mayores y mejores que estos inconvenientes.